Qué comprobar primero
- Revisa estado, vencimiento y bloqueo de transferencia con tu registrador.
- Conserva los registros DNS actuales, especialmente MX, SPF y DKIM.
- Confirma quién gestionará las renovaciones y el acceso administrativo.
Un siguiente paso útil
No cambies nameservers solo por iniciar una transferencia si la zona actual sigue gestionando web y correo.